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La incompletud: De Janet a la modernidad   2 comments

Introducción…Decía Borges…

un número n de lenguajes posibles usa el mismo vocabulario; en algunos el símbolo “biblioteca” admite la correcta definición “ubicuo y perdurable sistema de galerías hexagonales”, pero “biblioteca” es “pan” o “pirámide” o cualquier cosa, y las 7 palabras que la definen tienen otro valor. Tu que me lees, ¿estas seguro de entender mi lenguaje? Jorge Luis Borges, Ficciones (Pág. 84)

 

 

Kurt godel

Los seres humanos, por su propia naturaleza, sufre de una profunda insuficiencia de sentido y, por tanto, siempre está rodeado de cosas que le traen un desapego sobre el sentido y una conmemoración, un tanto risueña de la desgracia. Esta insuficiencia, que no tiene nada que ver con in retraso mental o intelectual, es algo casi imperceptible, una motivación sutil, pero que nos afecta ente nosotros con toda su su plenitud: la búsqueda de la “auto-realización”, en otras palabras de la ”autonomía que nos permite adquirir cierto grado de autenticidad” (algunos creen que esto sería la felicidad, yo pienso que es una creencia idiota). Pero aún así:  ¿Cuántas veces durante toda su existencia, muchos individuos se ven afectada por esta extraña sensación de que falta algo para ser feliz y la reacción se presenta normalmente: pero se atiende a algo que no se comprende.  En otras palabras: todo el tiempo se elimina  se borra la totalidad de las cosas en función de un mero devenir. Así a bien decir de Husserl el sujeto entre en un estado “de arrojamiento”.  Como quiere que sea, estos individuos relacionan de esta manera inclusive a muy diferentes situaciones, las cuales están directamente relacionadas con una somera incapacidad (otras veces grave) para percibir un acto o acontecimiento como completud. Esta incapacidad genera un sentimiento de inadecuación insuficiencia o incompletud para dirigir su propia vida, surge la indecisión: sea positiva, sea negativa de sobre hecho; al poco tiempo  inclusive no duraría el poeta que esta potestad se haría extensiva a la mera aspiración (parafraseando a Jhon Rawls (pero no menos a  Rizieri Frondizi).Pero es en este punto es cuando surge la búsqueda de un otro, pero no de otro teórico, sino concreto a la vez que efímero: En tanto persona está condenado a una eterna búsqueda de la paz de su partenaire, especialmente de la interior (la exterior poco cuenta); ya que sin ella, no habría paz en ninguna parte en las relaciones con los demás. En otras palabras el otro se vuelve un complemento de la incompletud, con perdón del oxímoron: siendo un elemento de valor frente a las situaciones adversas que siempre aparecen sin querer en el día a día. Y, por desgracia, lo que está recibiendo de él, se allanó inauténticamente. Ósea falsamente por expensas amortizadas en un buscar y un encontrar fuera de sí mismo, mas que otro un comportamiento a la venta (); otra posibilidad: la rebelión y / o la violencia (” Si no puedo hacer, tampoco los otros “), que son mayoría en  éste imperio de el egoísmo que el individuo cree  instalado hic et nunc en su mundo. Este estado fue publicado en forma antecedente por Janet en su libro psicología de la individualidad, siendo tomado por Adler para comprenderlo como un complejo de inferioridad. Sin embargo para Janet.

 

RESUMEN DEL TEOREMA


Los teoremas de incompletitud de Gödel

Foodforlife 3Son en realidad dos célebres teoremas de lógica matemática demostrados por Kurt Gödel en 1930. Ambos están relacionados con la existencia de proposiciones indecidibles en ciertas teorías aritméticas.1) El primer teorema de incompletitud afirma que, bajo ciertas condiciones, ninguna teoría matemática formal capaz de describir los números naturales y la aritmética con suficiente expresividad, es a la vez consistente y completa. Es decir, si los axiomas de dicha teoría no se contradicen entre sí, entonces existen sentencias que no pueden probarse ni refutarse. Las teorías aritméticas para las que el teorema es válido son básicamente aquellas en las que la deducción de teoremas puede realizarse mediante un algoritmo. La prueba del teorema es totalmente explícita: en ella se construye una fórmula, denotada habitualmente G en honor a Gödel, para la que dada una demostración de la misma, puede construirse una refutación, y viceversa. Sin embargo, la interpretación natural de dicha sentencia en términos de números naturales es verdadera.12) El segundo teorema de incompletitud es un caso particular del primero: afirma que una de las sentencias indecidibles de dicha teoría es aquella que “afirma” la consistencia de la misma. Es decir, que si el sistema en cuestión es consistente, no es posible probarlo dentro del propio sistema.

¿Porque la incertidumbre es algo mas que un fenómeno existencial?

El teorema de incompletitud de Gödel es uno de los resultados más profundos y paradójicos de la lógica matemática. Es también, quizá, el teorema que ha ejercido más fascinación en ámbitos alejados de las ciencias exactas. Ha sido citado en disciplinas tan diversas como la semiótica y el psicoanálisis, la filosofía y las ciencias políticas. Autores como Kristeva, Lacan, Debray, Deleuze, Lyotard, y muchos otros, han invocado a Gödel y sus teoremas en arriesgadas analogías. Junto con otras palabras mágicas de la escena postmoderna como “caos”, “fractal”, “indeterminación”, “aleatoriedad”, el fenómeno de incompletitud se ha asociado también a supuestas derrotas de la razón y al fin de la certidumbre en el terreno más exclusivo del pensamiento: el reino de las fórmulas exactas. Pero también desde el interior de la ciencia se esgrime el teorema de Gödel en agudas controversias epistemológicas, como la que rodea las discusiones sobre inteligencia artificial. Surgido casi a la par de la Teoría de la Relatividad, y de manera quizá más sigilosa, el teorema de Gödel se ha convertido en una pieza fundamental y una referencia ineludible del pensamiento contemporáneo. Pero a diferencia de la teoría de Einstein, en que por la sofisticación de las ecuaciones los mejores intentos de divulgación parecen condenados a ejemplos con relojes y personas que no envejecen en viajes por el espacio -la clase de divulgación que arrancó la conocida broma de Sábato-, en el caso del teorema de incompletitud hay una buena noticia, y es que puede darse una exposición a la vez rigurosa y accesible, que no requiere ninguna formación matemática, más que el recuerdo de la suma y la multiplicación tal como se enseñan en la escuela primaria.

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LECTURA RECOMENDADA. Recomendamos leer el libro de Guillermo Martinez Gödel ∀ (para todos) donde el autor propone un un juego por etapas, con la esperanza de que los lectores se desafíen a sí mismos a pulsar enter al final de cada capítulo para pasar al próximo nivel. El juego empieza realmente desde cero y gran parte de nuestro esfuerzo fue intentar la mayor claridad posible en cada una de estas etapas para que, idealmente, cada lector pueda llegar tan lejos como se proponga.
Para ver a lo que me refiero en relación, por ejemplo a Lacan por tomar el mar conocido podemos ver esta modificación al grafo del deseo mirá:
El GRAFO DEL DESEO EN EL SEMINARIO XVI(LACAN) – DE UN OTRO A UN OTRO: Un sujeto depende siempre del reconocimiento del Otro simbólico (A) que encarna siempre la legitimidad del código. En el grafo vemos aparecer una diferencia entre A y a… volveremos sobre el asunto.

Antes de continuar, demos nuestra visión del grafo como punto medular del escrito. Éste trata de sintetizar la enseñanza de Lacanhasta esos años y se convierte en más y más obtuso, hasta el punto que su notación, oculta en realidad lo que debiera mostrar con claridad.Nuevos símbolos de relación lógica son introducidos, no obstante evocan las ambiguas demostraciones filosóficas de Gustavo Bueno, plasman en símbolos, conceptos del arsenal lacaniano. Por ejemplo: el punzón <> que relaciona

Imagesdos términos según la posición relativa que estos ocupan haciendo la síntesis de las proposiciones: “mayor que” “menor que”; “intersección” “unión”.Así leemos: $ <> D como la fórmula de la pulsión, forma (s) específica (s) de relación del hombre con su deseo.Que podría leerse: “Del lado del sujeto —habitado por el deseo y por tanto en falta de una satisfacción total que pueda hartar su deseo—, la demanda de la madre es menor y el sujeto la percibe como algo a lo que podría sustraerse”; y completarse con la afirmación: “Sin embargo, del lado de la demanda de amor de la madre el sujeto es menor, insignificante y es absorbido por ésta”. También: “El lugar de la pulsión es aquel desde el cual la demanda del Otro hace intersección y se compenetra con el sujeto” y también: “la pulsión no es un ente orgánico que dependa estrictamente de una predestinación biológica, sino que la relación con la presencia materna, troquela las formas que en que ésta se va a manifestar”.El piso de arriba del grafo es el del significante, el plano del inconsciente; el de abajo el de la significación, el plano de lo consciente. Los valores de los términos (a, I, m, A, d, etc.) en el grafo llaman a explicaciones que faciliten su lectura.El grafo que ocupa la parte central del escrito se puede leer de una manera no unívoca, pero las constantes sugieren que lo que está en juego es el viaje del significante (también el sujeto) a la significación misma. Se describe la oposición del sujeto en una cadena intersubjetiva… la metáfora apunta a señalar que los humanos son como significantes en el sentido saussureano, dependen de su lugar en la cadena y de su contrastación frente a otros significantes para significarse, por sí solos los seres humanos, nada significan. Ilustremos con una pregunta: ¿Quién es Jorge? Respuesta: El que no es Jaime. En otros términos, el significante dos de la cadena adquiere su significación respecto del significante uno.El sujeto tachado ( $ ) habitado por una falta en su ser que se manifiesta a través del deseo, se dirige hacia el Otro (A) y es a través del camino de la imaginarización especular i (a) , eso que psicólogos como Wallon, han identificado como el estadio del espejo, etapa que describe cómo el niño se fascina frente a su propia imagen y juega con ella mostrando sorpresa una y otra vez.Así, la relación con el Otro Simbólico (que es el lugar del lenguaje, de lo social, o sea, nadie en particular), pasa por la mediación de lo imagi

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nario. “Yo soy otro…” dice una poesía de Rimbaud… para ser hombre uno se humaniza aprendiendo de la imagen que el otro ofrece y que es el espejo en el que no sólo observo al otro, sino a mí mismo a la par que construyo la máscara con la que recorreré el mundo.Es el otro “chico” del espejo (en el registro imaginario) el que proporciona una imagen de sí mismo completa al hombre que le sirve de entrada para contactar al Otro “grande” (simbólico). Es a través de este contacto que se puede vehiculizar el deseo que siempre está en relación a la Demanda. El niño tiene necesidad de leche, demanda de amor y deseo de madre. La demanda surge, en principio, de la madre que pide al niño vivir y se complementa con la propia demanda del chico que inyectado de esa demanda materna (¡Vive!) articula la suya propia, en un deseo que se refiere a un objeto específico que irá asumiendo a lo largo del sujeto diversas imagos, todas ellas relacionadas con ese primer objeto sexual en principio incestuoso.El viaje de esa elipse continúa para indicarnos que el S (A) el significante de la falta en el otro es el significante por excelencia. Dicho en otros términos, el sujeto se juega frente a esa incompletud del otro – que también se muestra en el hecho de que es deseante –, sin poder cubrirla. El sujeto es articulado en la cadena significante o cadena intersubjetiva precisamente tratando de llenar esa falta estructural y por tanto, no posible de colmar, a través de la fantasía que desemboca en una cierta imaginarización del propio cuerpo, del deseo y del sujeto frente a un otro.El resultado es m
(moi) que es la imagen de uno mismo. Esta imagen es un resultado que es producido por la historia, el horizonte del sujeto y que se ha construido en relación a esos otros que nos constituyen a lo largo de nuestra vida, pero fundamentalmente durante la infancia. El moi no es sin embargo el final del viaje. Más allá de esa imagen pulida de nosotros mismos se encuentran los ideales… inalcanzables y lejanos I (A) necesarios para nuestro sostenimiento y sin embargo, mortificantes por ser metas que están fuera de todo alcance. Las líneas que atraviesan el cuerpo del grafo….pero hay algo que en ningún seminario a mi criterio queda claro esto sería Forclusión o Castración(o bien una formación intermedia???)

 

Jaspers 7. El humanitas: las habladurías del mundo.   Leave a comment

Son muchas las formas que en la que se podría clausurar esta comunicación breve, que algún día retomaremos con el pensamiento Jasperiano, pero me parece que una de las mejores formas de encararlo es posiblemente consagrándonos a estudiar su relación con Heidegger. Heidegger fue para mí, y supongo que para cualquiera que leyó algo de él, un dolor de cabeza: me pasa lo mismo al tener que conectarlo con Jaspers, me voy a limitar a repetir lo que cita la enciclopedia británica: “fueron amigos durante la década del 20 y el 30, sufriendo una ruptura de su amistad a partir de la mitad de esta segunda década por la entrada de Heiddegger en el partido nacional socialista”. En consecuencia como se entiende la relación con Heidegger fue extensa, así que voy a elegir un punto de foco, y siendo éste el último artículo de la Gaya Psique sobre Jaspers  en el mes dedicado a él, debo en algún punto intentar resaltar un proyecto, una idea acerca del autor y su legado, un temporal. Nada mejor para eso que conectarlo con el devenir del filosofar de su amigo Heidegger quien va a elaborar una idea filosófica del tiempo particular. En su obra maestra El ser y el tiempo de 1927, en entiende que el dassein es la manifestación óntica del ser, en tanto se refiere a sí mismo como a su posibilidad mas próxima, es decir al tiempo o en un sentido mas inmediato la muerte, dado que es el único acontecimiento junto con el avance del tiempo en tanto que devenir de yecto que han de poder ser igualados ónticamente, aunque no categorialmente si uno tiene en cuenta que la muerte es mas que una mero acontecimiento al menos desde el punto de vista del ser en sí. Así solo con esta definición amplia de ser nos damos cuenta que para el filósofo Germano el pasado, el presente y el futuro no son interrogados por el pensador como “tiempos” sino como experiencias cargadas de densidad existencial (por eso hablamos de acontecimientos con trascendencia del ser en sí). En consecuencia el tiempo es la extraordinaria aventura humana que se despliega entre un “entonces” y el “ahora”. Evidentemente no voy a abocarme a las diferencias entre ambas obras, me refiero a la de Jaspers, y la Heidegger puesto que esto sería para hacer un libro, simplemente intentaremos de algún modo sintetizar que tomo Jaspers de Heidegger,  por eso me quedo con este comentario, a saber: el tiempo pasa a ser en la obra de Jaspers, una experiencia cargada de densidad existencial, por ende, capaz de poder abrirse a su arrojamiento en el aquí y el ahora, el ser no es para entonces lo que és, sino que al pierde este tinte recursivo en tanto que impone lo que será, es decir una posibilidad y no un mero acto: ¿Acaso eso no es trascendencia aunque en sentido inmanente?

Vamos un poco atrás para recordar que Emmanuel Kant, vislumbró la unificación de la humanidad “en un futuro muy lejano”, y la plasmó en su obra Idea de una historia universal en sentido cosmopolita (1784).

Los intentos posteriores a Kant de elaborar una historia universal estuvieron marcados por el paradigma filosófico de la hegemonía y dominación de Occidente sobre la humanidad no occidental que exceden los límites de este blog y de mis propios conocimientos. Jaspers siguiendo un poco este camino había descripto en sus concepciones filosóficas un eje histórico empírico que otorga a todas las naciones “un marco común de auto comprensión histórica”. El eje de la historia mundial parece pasar a través del siglo V a. C., en medio del proceso espiritual entre el 800 y 200 a. C., donde encontramos a “Confucio y Lao-Tse en China, los Upanisahds y Buda en la India, Zaratrusta en Persia, los profetas en Palestina, Homero, los filósofos y la tragedia en Grecia” . En su concepción sobre la historia de la filosofía, Jaspers va a desarrollar hasta sus últimas consecuencias un concepto filosófico concreto y práctico del espacio. El espacio es historia, pero también expresión de la naturaleza y la sociedad. El espacio a su vez compromete a la tradición e innovación, por ende, captura el patrimonio y se actualiza por ende prefigura lo que entendemos en dos pares, a saber: la objetividad y subjetividad. En consecuencia siendo el espacio  cercanía y lejanía, tolerancia e intolerancia, solidaridad y ruptura de la solidaridad, violencia y paz. Así toda concepción posible del hombre ha de versar sobre el humanitas, una idea central de la comunicación sin límite que se imponen a pesar de la diversidad cultural, religiosa y lingüística de la humanidad. En la comunicación sin límite ―tanto entre los seres humanos como entre otros entes ― la verdad se nos revela. El misterio de la humanidad se sitúa, a la vez, en el espacio y en el tiempo como experiencia cargada de existencia e historia. El misterioso reino de la Tierra congrega múltiples y diferentes aventuras humanas, tanto tradiciones, patrimonios y memorias como innovaciones, invenciones y creaciones. La verdad es la comunicación sin límite entre semejantes y diferentes, en esta diversidad de la universalidad humana. Así por contracorriente, la lejanía, la incomunicación, la intolerancia, la violencia entre facciones diferentes de la humanidad, han desencadenado las guerras y las revoluciones, el antisemitismo, el imperialismo y el totalitarismo en la Edad Moderna y el vacío de la edad postmoderna. Por eso para Jaspers el (re) descubrimiento del espacio y el tiempo como humanitas es una tarea pendiente y urgente que la modernidad legó sin resolver a nuestra posmodernidad. Este es el legado de Jaspers, y la invitación a nosotros en la postmodernidad, entender el ser no nos habla de profundas reflexiones, sino de cercanas experiencias que han de ser conectadas de alguna forma con el trasfondo óntico que nos ha sido legado, en tanto que toda obrar es hijo de su tiempo, y solícito de su espació en tanto acto, puede ser accidente a su vez en tanto pensar, de todas las habladurías del mundo…

Publicado octubre 30, 2010 por gabrieldaruich en Existencialismo

Jaspers 6. Husserl, la grieta y la salvación anodina.   Leave a comment

 

Husserl str. Freigurg Husserl fue maestro tanto de Jaspers, como así también de Heidegger y supuestamente es considerado el fundador de la  escuela fenomenológica. De acuerdo con Husserl, la filosofía estaría en condiciones de presentar una doctrina de las verdades que se fundamentan en una validez absoluta. En esta búsqueda de la verdad absoluta parte de la fenomenología del espíritu, con el propósito de descubrir si una verdad absoluta puede ser descubierta a partir del análisis de los fenómenos que se presentan al estudiar la conciencia del hombre. Por “fenómenos” Husserl entiende todo acto de la percepción sensible, o bien de conocimiento intelectual que hace su “aparición” en la conciencia. La conciencia se podría entender, por consiguiente, como el fondo sobre el cual los fenómenos seHusserl_AntonioPerez_m vinculan con la voluntad, en otras palabras, recibe y conecta a los fenómenos. Ahora bien, Husserl luego señala que cualquier fenómeno no es una “esencia ideal”, puesto que puede ser percibido por la mente y a la vez constituye el “contenido de la conciencia.” En el fondo esta noción de esencia es entendida por Husserl en forma similar a como platón entiende las Ideas, Husserlpero con la diferencia – que vienen de dentro de los fenómenos y no están separados de ellos. En cambio la Ideas en platón son externas a los fenómenos, y escapan de la realidad sensible (formando parte de la realidad inteligible). Pero aclaremos un poco mas esta cuestión: Las esencias ideales, que constituyen el contenido de la conciencia, no dependen de la realidad o de la existencia de un mundo exterior. En otras palabras, aun suponiendo que el principio cartesiano de que la conciencia pueda ser engañados en cuanto a la existencia real de todos los objetos que lo rodean, no pueden ser engañada por aquello que es realmente experimentado en la propia conciencia. Los objetos de la propia experiencia puede ser reales o imaginarios, pero esas experiencias son el contenido verdadero de la conciencia, y, como tal, tienen un elemento absoluto (esencia ideal) que ha de distinguirse de lo contingente (la existencia).

Ahora bien, es la esencia ideal aquella la que otorga un significado a los hechos de la experiencia. En tanto que, cualquier  conocimiento y así como juicio de los hechos de la experiencia debe ser precedidos por el conocimiento de las esencias ideales, porque abren el camino a una comprensión de qué es la realidad en sí misma. Estas esencias se pueden combinar para formar parte de otras, constituyendo progresivamente un patrón más complejo – por ejemplo, la idea de las especies, de la moral, de la estética. Pero no importa lo mucho que el patrón puede ser ampliado ya que nunca contendrá el Ser en su totalidad. En consecuencia el Ser para Husserl es trascendente, mientras que el patrón de las esencias, por mas complejo que sea, es en sí mismo una actividad de la consciencia que determinará un fenómeno.

¿Porque dijimos todo esto: pues Jaspers es alumno de Husserl? En consecuencia para Jaspers la trascendencia – como  única y absoluta – es siempre más allá, y justo a las afueras de la conciencia de sí. Pero a diferencia de Jaspers, es la psicología la que permite este acercamiento: Así cuanto más una persona aclara su existencia, más el Ser Absoluto seguirá siendo de él. Si bien para amos la trascendencia del ser es intangible a la experiencia humana. Así pe

Leo Garcia…”Nadie Salva”

nsamiento sólo en la medida en que se constituye como una facultad que ilumina la existencia, esto es lo que es “razón” por parte de Jaspers.. En efecto, la existencia, por un lado, iluminada a la razón, en tanto que nos hace consciente de nuestras propias limitaciones; por otra parte, la razón nos muestra otros modos de existencia, y al fin de cuentas, nos muestra lo trascendente. En consecuencia la razón si bien puede estar relacionada con un fin inmediato limitada, en su devenir se constituirá en un verdadera finalidad teleológica. .

Así pues, la trascendencia del ser es siempre algo que está mas allá de nuestra realidad, y cualquier intento de alcanzarla está destinado al fracaso. Hay en por tanto en nuestra existencia una barrera infranqueable, un límite más allá del cual no hay trascendencia, inaccesible por el arrojamiento del ser al mundo. Sin embargo, el Ser trascendente puede ser percibido en forma de “cifras” o personajes simbólicos expresados por las cosas del mundo. La filosofía, en su búsqueda de ser, lee estas cifras como todo rastro del ser, como signos y las señales apuntan hacia la profundidad máxima y la plenitud del ser. Esto es lo que vuelve a Jaspers como dijimos antes un disidente: el no era el buen filosofo que esperaba Husserl (como una vez reprochó el maestro al alumno), en cambio el era un gran psiquiatra, y por tanto, era un testigo del error, del quiebre y de la falla: el Ser no necesariamente se nos manifiesta en un amanecer iluminado o por medio de una vida de sistemático conocimiento. Muchas veces el conocimiento es propiamente subjetivo, en la medida en que las experiencias son las que contribuye a otorgar la “razón” a las ideas que configuran nuestro ser en el mundo. O como dice un  viejo tema de Leo García el punto es siempre que “Nadie Salva”…

Publicado octubre 16, 2010 por gabrieldaruich en Existencialismo

Jaspers 5. La conciencia en Jaspers: Una fenomenología de la existencia   Leave a comment

 

200px-Edmund_Husserl_1900 La relación de la filosofía jaspersiana con la fenomenología de Husserl difieren sustancialmente tanto del compromiso como de la asimilación crítica, pero a su vez tienen en común dos supuestos fundamentales: en primer término, para Jaspers la conocidoexistencia desborda (abarca) la conciencia, manteniéndose la fenomenología básicamente dentro del ámbito de ésta última; en segundo término, Jaspers reclama para la filosofía una dimensión práctica (ética) que deberá encauzar el pensar hacia la vida práctica del sujeto que piensa como orientación de la reflexividad, en la que la dimensión contemplativa de la theoria ha sido rebasada desde la experiencia de la condición desgarrada de la existencia. En consecuencia el encuentro con la fenomenología de Husserl reveló a Jaspers no sólo la rigurosa disciplina de este pensamiento, sino la confirmación de su propia convicción acerca de la necesidad de «poner en claro los supuestos admitidos sin darse cuenta».

Por otro lado como dijimos al principio Jaspers pronto se va a diferenciar de Husserl de ahí que éste haya repetido hasta el cansancio: “Jaspers me desilusionó como filósofo”. En el fondo la cuestión es mas compleja que una desilusión, Jaspers para ese entonces era un médico psiquiatra: Para él filosofar no contribuye a nada si se limita a «mirar los fenómenos conformándose como contemplador lo mismo que en las ciencias», ya que éste constituye un pensar que al mismo tiempo es acción interior, con consecuencias en la existencia de quien lo realiza, en la que se pone de manifiesto su verdad. Así desde las investigaciones lógicas de 1900 hasta la publicación del psicopatología general de 1913 sus valoraciones de la ideas de Husserl cambian. Así él estima que el valor de la fenomenología se restringe a su fertilidad metódica para describir fenómenos particulares, en su caso, para describir las vivencias de los enfermos mentales:

«La actitud fenomenológica es un punto de vista y se ha expuesto detalladamente en un capítulo de este libro. Pero la idea del libro es justamente que sólo es un punto de vista e incluso un punto de vista subordinado»

Para entender esto debemos volver a Husserl quien tiene una visión panorámica de la conciencia, es decir que impone una  dialéctica donde la conciencia es el campo continuo sobre el cual puede desplegarse. En cambio para Jaspers la conciencia no admite tal derecho de asilo, siguiendo en parte a Nietzsche, no hay lugar para una dialéctica de las «tensiones», y las «rupturas» parecen no tener cabida. Pues desde la sola perspectiva de la razón es posible la continuidad, cuando la enfermedad irrumpe la conciencia sólo deja ver, por decirlo así, su «continuidad», es decir, que no se puede rectificar necesariamente en un sentido «lineal» o lógico-deductivo. En este mismo orden de ideas, la vía propuesta por la fenomenología de Husserl para la desobjetivación de la conciencia, resultaría así insuficiente para «desmontar » de la interpretación filosófica acerca de la psiquis patógena (interpretación que Jaspers considera un requisito indispensable para la comprensión de las patologías) aquellas estructuras «objetivadoras» del lenguaje científico, también insuficientes para esta comprensión.180px-Guillaume_Apollinaire_1914

La noción de «enfermedad psíquica» adquiere entonces un significado completamente nuevo en el hombre, sin posibles analogías con las alteraciones de la conducta en la vida animal: «Para el hombre (…) es base de su enfermedad su imperfección, (…) su libertad y su posibilidad ilimitable. Para él es vitalmente imposible, en comparación con los animales, una perfección originaria. Tiene que conquistarla como forma progresiva de su vida»

En consecuencia si bien tanto Husserl, como Jaspers, desarrollarán sendas concepciones en las que se trasciende el ámbito de lo «psicológico» y de la concepción del mundo propia de las ciencias de la naturaleza. Lo que en Husserl sigue siendo, tras esta superación, una filosofía de la conciencia, en Jaspers constituirá una filosofía de la existencia que, si bien puede apoyarse en la descripción fenomenológica, no queda reducida a la autorreflexión, en tanto se encamina hacia la comprensión de las «condiciones» (situaciones-límites) que constituyen para Jaspers la fisonomía existencial del hombre individual, en cuyo ámbito se abre, al mismo tiempo, la posibilidad de la reflexión a la par que se establecen sus límites. Desde la psiquis humana (cuya expresión radicalmente problemática lo es la psiquis patógena) hacia la conciencia reflexiva; y desde ésta a la existencia, el camino propuesto por Jaspers reclamaría una crítica al psicologismo no desde una  filosofía de la conciencia, sino desde la filosofía de la existencia que abarca a la conciencia y la desborda, para introducir en el ámbito de la reflexión filosófica lo irreflexivo, lo irracional y lo anti-racional.

La e-xistencia de un surrealismo. El termino surrealismo procede de Apolinaire , quien los acuñó en 1917. En el programa de mano que

 

escribió para el musical Parade (mayo de 1917) afirma que sus autores han conseguido:

    • ”una alianza entre la pintura y la danza, entre las artes plásticas y las miméticas, que es el heraldo de un arte más amplio aún por venir. (…) Esta nueva alianza (…) ha dado lugar, en Parade a una especie de surrealismo, que considero el punto de partida para toda una serie de manifestaciones del Espíritu Nuevo que se está haciendo sentir hoy y que sin duda atraerá a nuestras mejores mentes. Podemos esperar que provoque cambios profundos en nuestras artes y costumbres a través de la alegría universal, pues es sencillamente natural, después de todo, que éstas lleven el mismo paso que el progreso científico e industrial”.

Para la década del 20 ya no había en ciertos programas culturales derecho de subvención para la racionalidad, es por esto, que podemos entender el movimiento reflexivo de Jaspers como un desorrollo arojado a su propia época, solo de esta manera podemos entender como avanza Jaspers, luego veremos su relación intrínseca con Heidegger y Sartre. La animación es de André Bretón.

Publicado octubre 8, 2010 por gabrieldaruich en Existencialismo

Karl Jaspers 4. Explicar y Comprender a Yaspi   Leave a comment

 

9 El método fenomenológico se enfrenta de un modo diferente a como había sido la posición del investigador hasta esa fecha. Previamente el observador anotaba las conductas externas del individuo, por ejemplo el tema de los delirios, tipos de pensamiento, describiendo los síntomas en forma externa. Estas vivencias morbosas, dice Jaspers, deben delimitarse y distinguirse en la forma más exacta posible. Se trata de ahondar en los síntomas tanto externos como subjetivos, los que se manifiestan en la intimidad del sujeto que son los de mayor valor diagnóstico. Esto fue novedoso para la época de Jaspers ya que el psiquiatra no es ya un mero observador, sino que intenta experimentar estas vivencias. Es necesario que el enfermo escriba o relate sus vivencias morbosas espontáneamente de la forma más exacta posible y libre de cualquier influencia. Su método será destacar, delimitar, diferenciar y describir los fenómenos mentales que de esta forma quedarán actualizados en lo que realmente sucede en el paciente, lo que verdaderamente vivencia, como algo que le es dado en su conciencia. Este estudio de las vivencias rebasa las consideraciones meramente teóricas que distorsionan o no comprenden el vivenciar tal como éste se manifiesta en la conciencia. Se deben dejar atrás las teorías tradicionales, las construcciones psicológicas, para dedicarse a aquello que podamos comprender y captar, diferenciar y describir en su existencia real, superando los prejuicios teóricos. Así el método fenomenológico se relacionará sólo con lo que es realmente vivenciado, con lo intuible y no con aquello que considere un supuesto teórico. La fenomenología ve a lo mental como una actualización inmediata y no se preocupa de la génesis causal de los fenómenos mentales, es por esto que el concepto central para entender la psicopatología es poder comprender la diferencia entre comprensión y explicación.

t04-01 Por cierto resulta arduo el poder realizar un distingo entre los términos comprensión y explicación, tenemos un claro sentido de que hay formas diferentes de lo que pensamos, de como interviene la comprensión o el explicar en cada uno de nosotros. Jaspers, siguiendo el ejemplo de protagonistas de la Methodenstreit, utiliza esta explicación exclusivamente para la conexión de algo a una causal, mientras comprensión es utilizada para dar cuenta de algo que concierne al significado de una acción o evento. Es decir que la razón para comenzar con estas observaciones terminológica es doble: Por un lado en forma concreta Jaspers distingue entre la comprensión y la explicación dado que por su ubicación (evento o causa) de cado uno no coincide exactamente con el uso coloquial, así tenemos que ser conscientes, por tanto, que Jaspers utiliza estos como un distingo práctico en donde podría tomarse literalmente que si un hecho no puede explicarse causalmente, debe comprenderse efectivamente; por otro lado hay una utilidad funcional, en el sentido de que la comprensión es la puerta de entrada de las ciencias humanas a la psicopatología, y por otro lado, en lo que se refiere a la explicación es la puerta de entrada a las ciencias naturales. En consecuencia Jaspers siguiendo a quienes eran los sus maestros la Methodenstreit va encontrar un lugar particular para la compresión que estaría delimitado para aquello que pueda ser una atribución causal, en tanto que la explicación va a ser el producto de un acto, es decir, un efecto de un proceso reflexivo. Finalmente se puede decir que para Jaspers para Jaspers no hay contradicción entre la comprensión y la explicación. Lo que los hace diferentes son las conexiones en que se encuentran los fenómenos. Todo fenómeno puede ser objeto de una explicación causal. Esto hace posible la explicación de las causas, pero no hace comprensible la conexión entre los fenómenos. La explicación y la comprensión apuntan a conocimientos que se expresan desde ángulos distintos. No hay fenómenos que imagepuedan ser explicados y comprendidos en forma simultánea.

Al examinar la obra de Kafka nos arrojamos a la existen de dos constates existenciales que predeterminan y dirigen su pensamiento: por un lado sus personajes asumen la aceptación de la gratuidad del acontecimiento puro, lo que supone la creación un absurdo esencial en la vida y en las cosas. Por otro lado se encuentran en una imposibilidad explicar la existencia, y al tampoco no ser comprendidas se reflejan los personajes enfrentados a una total responsabilidad humana frente al  universo, referible tanto a la comisión de actos propios como a los ajenos, gratitud que sustituye a la finalidad y responsabilidad anterior a la acción. En Kafka la conciencia existencial acepta la responsabilidad individualizada de los propios actos que el hombre no solo es responsable de sus deseos, sino también de su falta de voluntariedad a la vez que de las imprudencias, deseos y/o errores ante lo demás. En consecuencia cada personaje en términos generales subyace sometido a reglas que acepta voluntariamente al pertenecer a un mundo arbitrario y gratuito, y que se le imponen los demás dado que son arrojados a situaciones que no han previsto ni han “querido comprender”. Esta ampliación de la teoría de la responsabilidad, seduce y subleva al mismo tiempo; dota a la obra nos pone en personajes que no pueden comprende, pero tampoco  pueden explicar lo que les sucede, la consecuencia: una ausencia de moral en ellos.Tal es la razón de que casi todas sus novelas se inician con la aceptación de un estado de culpabilidad en sus protagonistas que nadie se encarga de explicar ni definir y cuyo constante mantenimiento, a semejanza de una atmósfera o una luz, llega a convertirse en normal para el lector.En la metamorfosis, amanece convertido en un repugnante insecto, su transformación se ofrece como algo natural y al sujeto que la padece no se le ocurre un solo instante pensar en lo irregular de su nuevo estado, sino que lo acepta sin comprenderlo con una alucinante resignación, así en Kafka el conflicto del ser ante lo desconocido nunca llega a explicase, ya  significaría para el personaje comprender la existencia de un orden superior o armonía universal escondida, pero como la culpa nace del vivir, y este vivir es a su vez culpable de su existencia incomprensible y su irresponsabilidad inexplicable. Así la contingencia y su irracionalismo no solo van de la mano; sino que son característica peculiar en Kafka, la incomprensibilidad del ser ante su mismidad el corazón del método demostrativo de tal absurdo existencial. Es este juego del personaje con lo inefable la base de lo que se ha denominado la significación inmanente en virtud de la cual el escritor nada debe decir de sí mismo, sino mostrar las cosas y las gentes tal y como aparecen, pero dejando presentir a través de su transparencia, lo que verdaderamente, pero nunca podan explicar.

La Metamorfosis es la historia de un viajante comerciante, Gregor Samsa, que una

 

mañana se despertó convertido en un insecto. Y no se trata de un sueño, sino de una metamorfosis real, simple y llanamente. Gregorio tiene que adaptarse a  algo que no puede explicar ni comprender, es decir, su nuevo

cuerpo viendo como puede moverse, que le gusta comer, y otras necesidades que lo arrojan a un sinsentido, a algo para lo que su vida no tiene sentido. Su hermana es la encargada de alimentarlo y de asear su cuarto. Conforme los días avanzan, Gregorio se siente menos integrado a la familia, le gusta esconderse debajo de un sillón y de repente escuchar lo que se oye del otro lado de su cuarto. La familia se queja de su situación económica ya que Gregorio se encargaba de mantenerlos. Cada día tienen que limitarse mas y cada día se les hace mas molesto, a la hermana le toca atenderlo, por lo mismo lo descuida apoyada por el padre que evade la situación y evita tocar el tema, también le prohíbe a la madre que entre a ver a su hijo. Por la situación económica reciben a tres inquilinos, un día la hermana se pone a tocar el violín para los visitantes y Gregorio seguido por el impulso de la música sale de su cuarto dejándose ver. Los inquilinos se molestan y se van de ahí sin pagar ni un centavo. La familia dice que lo mejor que podría pasarles es que Gregorio se fuera de ahí y este lo escucha. Gregorio se siente muy deprimido porque al igual que su familia cree que tiene que desaparecer y el cree que lo mejor será morirse. Al día siguiente la sirvienta lo encuentra muerto y se lo comunica a la familia. Ellos sintiéndose tristes, pero aliviados de su muerte se van de la casa y decide iniciar una nueva vida. La muerte en este caso es precedida por una depresión, o mejor dicho por una incomprensibilidad del ser en el mundo que lo lleva a un ensimismamiento, el hecho de que se vuelva un gusano no es del todo claro, en efecto, es su falta de comprensión lo que lo llevan a actuar como gusano, no pudiendo explicar nunca que finalidad tendría su metamorfosis, esta anomia entre lo explicable y lo comprensible es lo que constriñen su ser, lo vuelven un pasivo que debe ser labado, una larva debajo de un sillón y finalmente sucumbe a la muerte, a la clausura de la mirada del otro, esta incomprensibilidad de lo que gregorio significa para nuestro entorno, es lo que lo lleva a la depresión y finalmente a la muerte.

Publicado octubre 2, 2010 por gabrieldaruich en Existencialismo

Karl Jasper 2. La conexión causal y significativa   Leave a comment

max-weber Jasper adopta como modelo para inicio en su psicopatología un Methodenstreit método similar al de Max Weber:

Jaspers conoce a Webber en 1909. Fue invitado de inmediato a integrarse al grupo de elite intelectual de Weber que se reunía los domingos por las tardes, y rápidamente se transformó en un interlocutor válido del grupo, muchas veces incluso funcionando de antagonista por su cientificismo, pero con el que sin duda se produjo un genuino intercambio de ideas (Loewestein, 1965). Weber creía firmemente en que las ciencias humanas influían de un modo particular, donde el sujeto ocupaba un lugar intermedio, en tanto que se encontraba atrapado entre su ámbito natural (su psicología, su constitución) al tiempo que interactuaba por ello de modo peculiar con las ciencias humanos.

Jaspers consideraba la psicopatología de forma muy similar a como la consideraba Max Weber a la sociología, es decir, como una forma de posicionamiento peculiar entre las ciencias dado que vive tanto, dentro de las ciencias naturales, persiguiendo anomalías de funcionamiento del cerebro, y también dentro de las ciencias humanas, aplicando las experiencias, objetivos, intenciones y significados subjetivos de las personas. En realidad lo que se desprende de este binomio no es tanto el intento por mantener a toda costa un sistema dualista, o incluso holístico, sino de algún modo equilibrar el momento que le tocaba vivir en la psiquiatría de su época. Así para ese entonces la psiquiatría estaba dominada por una “mitologías cerebral”, Jaspers tenía como principal objetivo volver dentro del ámbito de las ciencias humanas. Por eso es qu1e Jaspers va a resonar con Weber, dado que si vemos el desarrollo de este autor este había sido precedido por la visión de Dilthey, Windelbrand y Rikert predecesores que allanaron el camino para una teoría social, basada en la interpretación y entendimiento de las razones individuales, que permitieran encontrar, Evidenz, tipos ideales, etc. Para Jaspers el desafío estaba puesto en poder encontrar estos elementos en su psicopatología, un tiempo después el escribe:

“Mis artículos de 1912 y el presente libro (1913) fueron recibidos como algo radicalmente nuevo, aunque todo lo que había hecho era vincular la realidad psiquiátrica con las ciencias  humanas. Mirando hacia atrás ahora, parece asombroso que haya sido tan olvidado y haya crecido tan ajeno a la psiquiatría. De esta manera dentro de los confines de la psicopatología había crecido un método comprensivo de algo que había estado presente, pero que había desaparecido de la existencia para reaparecer en un sorprendente revés (¿). El camino era evidente para la conciencia de los científicos echando mano de la realidad y el estado mental de un hombre, su psicosis inducida, pero hubo de inmediato la necesidad de diferenciar diferentes modos de entendimiento, clarificarlos y encarnarlos luego en contenidos fácticos accesibles para nosotros” (Allgemeine Psychopathologie, p. 251; Psicopatología General, p. 302).

De lo antedicho no debe sorprendernos que el período comprendido entre 1909 a 1913 fue un período de gran producción bibliográfica para Jaspers. Así en ese tiempo escribió numerosos artículos sobre la nostalgia, las alucinaciones, los celos patológicos, la fenomenología y, como se ha señalado anteriormente, la necesidad de que se entienda a la vida psíquica como una conexión entre lo que es causal (es decir las ciencias naturales) y significativa (es decir científico humanos) como se muestra en el cuadro sinóptico, que si quieres entender a Yaspi no podes dejar de leer.

 

Publicado septiembre 24, 2010 por gabrieldaruich en Existencialismo

Karl Jaspers 1. Una introducción a la psicopatología   Leave a comment

 

k1 Hay muchos aspectos en los que la psicopatología de Jaspers, aunque de hecho representan la complementariedad, una alternativa a la visión más completa que la proporcionada por la psicopatología descriptiva moderna, está muy lejos de ser la última palabra sobre el tema. Si bien vamos a examinar en este post algunas de las inconsistencias y otros aspectos en los que la psicopatología de Jaspers es incompleta, esto sin embargo, lo hacemos con la intención de brindar un marco conceptual amplio, en otras palabras: la relación entre los hechos y las causas, el desarrollo de sus métodos fenomenológico y la constitución de la subjetividad nos ampliarán el marco a numerosas cuestiones sobre la relación entre lo natural y las ciencias humanas. La dificultad de Jaspers por desarrollar un enfoque fenomenológico se explica por qué hay tan estrecha y puntos de contacto natural entre la filosofía y la práctica en este ámbito. Hemos hecho, éste será el seguimiento de algunos de estos puntos de contacto en las partes posteriores del libro, en dos capítulos sobre las razones y causas, por ejemplo, en la parte III (la filosofía de la ciencia) y en la parte V (la Filosofía de la mente).  Para comprender a Jaspers hay que tomar en cuenta que su psicopatología es descriptiva, por ende, hoy en día un psiquiatra está mejor posicionado para comprender a Jarspers que unos años atrás. La asimilación progresiva de las nosologías de Kraepelin, Bleuler, y muchos otros han contribuido, así como el establecimiento de consensos en avanzar de una manera útil en la práctica: la fiabilidad mejorado mucho y la transparencia de la terminología psiquiátrica actual se basa la evolución de finales del siglo XX en la terapia ( psicológica, así como farmacológicas) y en las neurociencias (como en imágenes del cerebro, la genética del comportamiento, y la psicofarmacología). El peligro, sin embargo, es que se nos pueda olvidar el carácter provisional de la psicopatología actual y futura, en dar lugar a la creencia de que el catálogo ha sido completado. Este peligro es mayor en la actualidad debido a los éxitos evidentes de las neurociencias. Pero como en tiempos de Jaspers, una vigorosa psiquiatría biológica está siempre en riesgo de quedar atrapadas en el callejón sin salida ideológico de un biologismo ecléctico. El peligro, sin embargo, no sólo consiste en creer que nuestra psicopatología actual es completa, ante una mayor cantidad de éxitos garantizados por lo que llamamos evidencia, sino el no ver que al mismo tiempo que nuestro éxito aumenta, para empezar a jugar con Jaspers se reduce en gran medida nuestros fracasos en forma igualmente evidente. Otro ejemplo para no arremeter contra los biologicistas en extremo, lo podemos encontrar en la anti psiquiatría la cual comenzó con muchas energías e ideas nuevas en la década de 1960, y al igual que la psiquiatría biológica clásica es una vez más empezando a realizar progresos reales como la ciencia médica, fue como una especie de choque y una decepción para los psiquiatras de la época. Pero al igual que en el caso de la psiquiatría biológica, podemos ver que la cuestión es cíclica, así el movimiento de la anti psiquiatría, lejos la anti psiquiatría de disminuir en las décadas posteriores, a medida que avanzaron en la psiquiatría

médica se han acelerado, han sido cada vez más absorbidos en la corriente principal o dominante, por no decir en el sistema ( para no ofender virilidades): en primer lugar, con la expansión de las intervenciones no médicas (psicológicas y sociales), luego con el paso de la institucional a la comunitario y al servicio a domicilio, y ahora finalmente, al comienzo del siglo XXI, con la creciente importancia de la “opinión del usuario” en todas las áreas de la salud mental. En consecuencia entre ambas corrientes hay algo en común conforman un pensamiento dominante en la “salud mental”, pero al mismo, tiempo son corrientes por decirlo así antagónicas. En este contexto es que sirve el análisis de Jaspers dado que al intentar establecer un sistema de pensamiento que distingue los hechos de las causas, permite establecer un sistema fenomenológico, a la vez que empírico, da tal manera que en vez de analizar una episteme de las fallas del siglo XX, decantando lo “incorrecto”. Podemos analizar parcialmente e integralmente las diferentes formas de analizar un caso, de tal manera que las perspectivas aunque disímiles, puedan escalonar un rompecabezas, pero al mismo tiempo, poder ser correlacionadas con algo mas profundo, algo que Henry Ey denominaba la historia natural de la enfermedad mental. Para eso sirve Jaspers precisamente desde mi perspectiva, y es precisamente, lo que intentaremos ver al analizar algunos pasajes de la popular obra del Germano conocida como Allgemeine Psychopathologie, el siguiente video lo encuentra ya mayor dando una entrevista a la televisión Alemana, subtitulada al ingles, como para irnos introduciendo los que entiendan.

Publicado septiembre 23, 2010 por gabrieldaruich en Existencialismo