La persistencia del ente en el colectivo: Querer ser….   Leave a comment

Las cosas que permanecen en el mundo tienen la perseverante insistencia de permanecer idénticas a sí mismas, así en el 60 volviendo a casa: la señora con el bebe, la otra que comenta de su trabajo, y por supuesto, su majestad el rey de éste feudo apodado colectivo 60. Tan sólo pensaba en llegar, pero para mi era volver, quizá empezar…pero la realidad es así: lo primero que se descubre de ella es su carácter “contravoluntario” siguiendo a Ortega y Gaset. Que es en otras palabras lo que la querida María Sambrano hubo de llamar “como lo real que me circunda y resiste”. Si a pesar resiste con todo, vale decir,  sigue igual; pero no es una igualdad de sustentación de éste ser del ente que se arroja a un colectivo siendo las altas horas de la tarde su cardinal punto de citación, sino mas bien una tendencia: ¿Tendencia a que? Bueno las cosas tienen una desagradable tendencia a persistir, a permanecer, hasta inclusive permanecer idénticas a sí mismas. En estos momentos no olvido mi gaya lectura de Nietsche, esa contracatexia que nos impide a pensar como el “resto”, como esos aparentes que buscan ser exentes por la persistencia de su siendo, en fin la cita versa sin citar con exactitud esto: “Querer ser es querer ser más…”. Evidente sutileza calificable de péptica? Puede ser…pobre colectivo hace su trabajo, así la embarazada para Foucualt lo haría también, sólo falta un héroe o un profeta, pero no allané eso para reforzar mi digresión. En fin recordé además que Nietzsche no inventaba nada nuevo, si mal no recuerdo el dictamen agustiniano en el segundo capítulo inicia con la frase: vorgo ergo sum.…Es decir para Kierkegaard, para Nietzsche, para Heidegger inclusive corre esta pesada verdad, esta triste verdad si la intelectualizo, lo quiero así, es decir, lo quiero antes de ser. Por supuesto los contemporáneos dirán que deseo? Bueno no es cógito ergo sum cartesiano, esto es un capricho, pero también una individuación teórica: puesto que tan sólo soy en el momento que quiero, o acaso quien es en el momento que piensa? Pensaba todo esto y me interrumpió una pregunta…baja usted acá? asentí, el viaje terminó….y mi perlaboración finalizó aquí. Aún así  dejo una especie de acta notarial en este blog para seguir pensando que es querer, que es desear; pero querer y desear a pasear de pensar, a pesar de colectivos, diarios, colectivos que chocan con trenes, misiles que chocan con intereses apócrifos de entendimiento, ígneos de consolación y abstemios de  vacío. Porque en última instancia lo que amamos es lo que deseamos, y por eso, una especie de mapa del pensamiento, busca ser coherente entre lo que es y lo que se hace, debe contemplar  que lo que amamos no es mas que nuestro deseo, no lo deseado, sino lo utilitario de ese deseo, disgrego con el solitario pensador de Turín, pues sigo aquí otra frase similar, pero que se diferencia en su repetición: “Labor ipse volutas”. En otras palabras en el trabajo muchas veces se plasma algo de nuestro deseo, lo importante es que no consuma nuestro ser.  

Anuncios

Publicado septiembre 16, 2011 por gabrieldaruich en Psiquiatría Clásica

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: