Crecer normales: Una introducción a la frenastenia   Leave a comment

El desarrollo biológico y psíquico del individuo se cumple a través de etapas de la mas alta valía, no solo porque expresan el carácter evolutivo y de perfeccionamiento de nuestro ser (dassein), sino porque además pueden tener lugar consecuencias desfavorables que aparecen cuando causas diversas impiden el curso que consideramos favorable en estas etapas, que al menos por cuestiones históricas podemos aceptar que hay cinco etapas:

1) Primera Etapa: Vale decir la concepción del ser (punto de partida del futuro individuo) siendo por tanto el producto inicial del mismo las células germinales. Son numerosos, e importantes, además de cada vez mas intensos los trabajos que evidencian el valor de estas células si pensamos que en ella recae – en efecto – todo el peso de la herencia, elemento de suma gravitación para el tema en cuestión. Sabemos así que uno de los elementos mas importantes que integran la personalidad es el polo temperamental, vale decir, que modelan el genotipo sobre el cual, más adelante, otros factores sumatorios fenotipo definitivo (Los antiguamente llamados factores para típicos) . Por ende el moderno concepto de genoma, comienza desde el momento en que el es concebido en el seno materno, es decir en su estado de embrión, no viable, hasta ya entrado cierto tiempo en el que es viable.

2) Segunda Etapa. Son por cierto muchos los que entran en concurso siendo necesarios para un feliz alumbramiento. Por tanto desde el alumbramiento, y claro está, el proceso de complementos quirúrgicos que estos pueden requerir. En consecuencia innumerables y variadas pueden ser las causas de distocia que a la postre pueden incidir en el alumbramiento desfavorablemente, las cuales se entiende tendrán en forma concurrente consecuencias sobre el feto y su desarrollo psíquico

3) Tercera Etapa. Nacido el niño una serie de factores comienzan a ganar interés por derecho propio: traumatismos, tóxicos, infecciones, tumores pueden atacarlo y, en consecuencia, provocar graves perturbaciones en su desenvolvimiento mental que pueden llegar a impedir el desarrollo progresivo, funcional y estructural que aludíamos anteriormente al mencionar etapas histológicas. Sopese lo dicho podemos decir entonces que esta tercera etapa abarca desde el nacimiento, llegando a la pubertad, época en que el cerebro se desarrolla en forma progresiva no sólo en su sistematización funcional, sino también estructural. Se inicia el proceso de mielinización de las células cerebrales que habrá de continuarse en las etapas siguientes.

4) Cuarta Etapa: Va desde la pubertad hasta el estado adulto de ya edad madura, hasta pasar ya a una condición involutiva

5) Quinta Etapa: Es precisamente la que se inicia con la senilidad, que va a sobrevenir a edad variable según diversos factores, entre ellos su afección. Podemos decir para demarcarla prolijamente que esta edad podría tener su inicio cuando aparecen a nivel del cerebro (entre otras vísceras) signos de involución.

Estas cinco etapas, consideradas por el vulgo inclusive como fisiológicas, sintetizan de alguna manera la vida psicofísica del individuo por decirlo así normal, como así también los hallazgos de algunas perturbaciones encefálicas que pronto veremos son propias de algunas de ellas. Lo dicho nos hace deducir que entonces influyen, repercuten o dificultan el normal desarrollo del ser, con las características de que cuanto mas precoz pueda ser la actuación de la causa mórbida, mayor será el impedimento para el desarrollo adecuado de las funciones psíquicas.

Así estas mismas causas mórbidas que pueda atacar el encéfalo pero en las etapas subsiguientes, es decir, la cuarta y la quinta, aunque las manifestaciones clínicas serán distintas; el psiquismo al ser agredido a esa altura de su evolución habrá llegado a una capacidad de desenvolvimiento tal, que la exteriorización clínica se manifieste de manera distinta. Así no es lo mismo no haber tenido oportunidad de adquirir y desarrollar capacidad psíquica (por trastornos mórbidos en la primera, segunda, e inclusive tercera etapa), que haber alcanzado un desarrollo psíquico variable por ser detenido por algún proceso de naturaleza anómala; en estas circunstancias hay un cierto balance favorable, ya que siempre queda poco o mucho del caudal cognitivo de la persona (nos referimos a trastornos que pueden ocurrir en la cuenta o quinta etapa por ejemplo una demencia).

Hemos recorrido estas etapas para recalcar el hecho fundamental de que el normal desarrollo psíquico resulta de la armónica conjunción de tres factores, a saber: a) germinales (primera etapa); b) prenatales (primera etapa igualmente) y, c) posnatales (segunda y tercera etapas). De suyo se entiende que cualquier agente mórbido, germinal, prenatal o postnatal, que deje repercusión sobre el encéfalo, repercutirá desfavorablemente sobre el futuro desarrollo psíquico del individuo, que será tanto mas marcado cuanto más precoz hayan sido los factores agresivos.

Como veremos en mis próximos estudios sobre la frenastenia u oligofrenia son tales individuos quienes teniendo perturbaciones cerebrales, se encuentran lamentablemente impedidos de tener algún tipo de capacidad psíquica, variable por supuesto en cantidad y calidad, lo suficientemente elocuente como para constituir su caudal cognitivo. En resumen son seres que no tuvieron o tienen poca capacidad psíquica de adquisición; son pues como decía el Doctor Pereyra los oligofrénicos han sido “desheredaros o fueron desheredados precozmente” de alguna posibilidad de desarrollo psíquico.

La enfermedad de los muchos nombres. Si bien este es un Blog que intenta preservar cierta compostura clásica de la psiquiatría básicamente por cuestiones didácticas. El origen del término con el cual se describió históricamente a estos pacientes merece un comentario aparte, y una aclaración, de tipo mas actual. Contemos que el termino Frenastenia (freno = Nervioso, astenia = debilidad) fue adjudicado primero a un psiquiatra Italiano André Verga, aunque fue popularizado por el gran SANTE de Santis. E Esquirol le llamo a esta patología Idiocia; Vogel la refirió con muchos términos, a saber: amencia, imbecilidad, estupidez y futilidad. Cullen y Fodére en su tratado de psiquiatría la refieren como demencia innata. El gran Pinel en sus obras también duda en como llamarla y la refiere como obliteración de las facultades intelectuales, y luego idiocia. Su discípulo Pinel mantiene el término idiocia. Luego Kreapellin, al menos en su décima edición del manual de psiquiatría les llama oligofrenia. Nosotros usaremos preferentemente Oligofrenia no sin antes hacer aclarar que el nombre y apellido actual de esta patología es actualmente Retraso Mental, pero como veremos su fauna es variada siendo la idea estudiar el concepto de oligofrenia o frenastenia a fondo, pues por lo menos quien suscribe considera que es uno de los temas mas apasionantes de psiquiatría (Ciertamente hoy se le llama desde el DSM-III Retraso Mental venga la salvedad, pero para repasar clínica pospondrá este nombre) .

Junto a John Lenon La vida como un desafío. Forrest Gump (interpretado por Tom Hanks) es una persona con un coeficiente intelectual bajo. Es sincero, honesto y muy infantil. Vive bajo la excesiva protección de su madre, que fue abandonada por su padre. Ella quiere que Forrest sea normal, como el resto de los niños. Pero Forrest es especial. Debido a una desviación en su columna, tuvieron que ponerle un armazón. El tremendo esfuerzo con que le costaba andar, le fortaleció las piernas, y así se convierte en un corredor rapidísimo e infatigable. A su paso por el instituto, se convierte en la estrella del equipo de rugby. Luego irá a la guerra de Vietnam, hará grandes amigos y se convertirá en un héroe sin saberlo. Gracias a ello, volverá a ver al amor de su vida, una dulce y algo atolondrada chica que él conoció en su infancia, interpretada por Robin Wright Penn, y que ahora se ha convertido en una pacifista radical. Sin duda, la película más exitosa de 1994, ganadora de 6 Oscar. Una emotiva y originalísima visión de la historia de Estados Unidos desde mediados de siglo. Su acierto es ofrecer el punto de vista de un personaje tan ingenuo y bondadoso que es imposible no tomarlo muchas veces como un interlocutor sumamente ingenioso, pues un buen historiador ha de ser neutral, y aunque por momentos sea una película, repasa a vida americana de los años cincuenta, sesenta y setenta con ingeniosa elocuencia. Un guión muy inteligente, que se combina con escenas espectaculares, siempre bajo el humor infantil de Forrest. Tom Hanks ganó con merecimiento el Oscar al mejor actor. También obtuvo el de mejor película y el de mejor director.

Anuncios

Publicado marzo 26, 2011 por gabrieldaruich en Psiquiatría Clásica

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: