La historia de la Parálisis General Progresiva I: Los hermanos Pinzones.   Leave a comment

ultimosdiassorolla Para entender la Parálisis General Progresiva (PGP) es necesario remitirnos al año 1798, en que Haslam, farmacéutico del Hospicio  de Bediam (Londres), hace la descripción de los caracteres fundamentales de la enfermedad en su libro Observaciones sobre l locura y la melancolía. La notable tesis de A. L. J. Bayle (21 de noviembre de 1822) marca la etapa definitiva de la PGP. La PGP es uno de los pocos procesos psiquiátricos, si no el único, que puede ser acuñado como una verdadera enfermedad ya que: a) desde el punto de viste etiológico es una afección parasifilítica (cuaternaria). Cuando la sintomatología es completa se da un trípode o tríada: a) un cuadro psiquiátrico de carácter demencial; b) un cuadro físico neurológico especial (signo de ARGYL ROBERTSON, disartria u temblor), y un cuadro biológico humoral a nivel del líquido cefalorraquídeo. Desde el punto de vista anatómico se trata de una leptomeningitis difusa a predominio cerebral. Por su naturaleza muestra una tendencia a la evolución progresiva, en determinados períodos de su evolución puede ser impedida por ciertos tratamientos (antes de su estado cuaternario), y finalmente, su evolución progresiva que termina en la muerte en un plazo variable en medio de la decadencia física y psíquica, evolución que no puede tener detenciones en su progresión. Ahora bien tenía Friederich Nietzsche una parálisis general progresiva, hoy día se cuestiona, pero que es lo que se cuestiona? Lo que se cuestiona es nada mas lo que dicen los manuales, como con estos autores, todo el mundo los leyó pero nadie sabe bien lo que sucede. Así vemos que en un reciente artículo, y por esto tomamos el caso Nietzsche dice: ”El principal argumento en contra de una parálisis general es que la enfermedad de Nietzsche duró al menos 12 años, lo que sobrepasa en demasía la sobrevida esperada. La alteración pupilar descrita estaba presente desde la infancia”. Veamos un poco si esto es así, por cierto que no, así la PGP puede darse a cualquier edad, según la época en que se realizó la inoculación sifilítica, así hay una infantil (o frenasteniforme), una juvenil (o esquizofrenoide), las del adulto (divisibles en al menos dos: expansivas y depresivas) y las preseniles que se da mas allá de los 50 años. 32909-03-07-fig03 Así el principal argumento de que Nietzsche no padecía una PGP se derrumba de lleno sí uno tiene en cuenta este factor, además como señala M. Sarbi en su tesis sobre el tema, el tiempo de inoculación es variable pudiendo ser entre 10 a 20 años. En consecuencia no se entiende porque este cronometrado tiempo de doce años, si es que fue este el tiempo, dado que Nietzsche confiesa lo sucedido en Ecce Hommo (donde ya estaba cuasi demente, como para ser muy cronológicos) pudiera hacer caer por peso propio la hipótesis acerca de su causa de muerte. Así el tiempo de evolución señalaba el mismo Kraft-Ebing, que se puede decir, que es variable, de acuerdo al tipo de vida de quien adquiere la infección, mediante su clásico dictado: “civilización = sifilización”. Entre ellos destaca algunos que parecen encuadrar, con el perfil del filósofo Alemán, entre ellos: a) Edad: 35 a 50 años; b) Sexo: Mas expuestos hombres, que mujeres; c) Profesión: Los que ejercen profesiones liberales son los mas atacados; d) Factores sociales: Es mas frecuente en poblaciones urbanas e inmigraciones (por eso la sífilis para los españoles, era el mal de los italianos; y para los italianos, se constituye como el mal de los españoles; En realidad ambos tienen razón); e) Antecedentes personales: Traumatismos previos; f) Antecedentes familiares: Los antecedentes de enfermedades mentales parecen ser la regla mas que la excepción de la sífilis, así como también, de muchas otras patologías.

bayle

betho2 Semiología. Una vez instaurada la PGP tiene tres fascies: a) de incubación: ya mencionada; b) De invasión: de comienzo insidioso llega al examen médico por una situación fortuita. Así uno de los primeros rasgos en modificarse es el carácter que pesa, así por ejemplo, una persona que era afable, puede pasar a ser irritable, o bien, otra que es activa puede desarrollar un completo estado apático. Aún así en esta fase muchas veces también el enfermo puede ser el que advenga a la consulta, sin embargo, lo común es que compense estos estados de autocritico con estados de absoluta negación de su estado, lo que hace que dichas visitas sean infructuosas o poco fructíferas, si se pasa este dato desapercibido al facultativo. Desde el punto de vista físico es común allanar una facies inexpresiva, incluso, pueden abrir el cuadro crisis apopléjicas, ictus epileptiformes y exageración de reflejos tendinosos, entre otros síntomas. En la fase de invasión es el capital ideático e intelectual el que inicia una marcha decadente, la memoria – si bien disminuye – solo lo hace en los sistemas de corto e inmediato plazo (retención de datos y capacidad de trabajo). La perturbación del sentido ético lo lleva a cometer atentados al pudor por medio de un inconsciencia acerca del carácter anormal del acto. Hay, se puede decir, el comienzo de una debilitación global y progresiva de las facultades intelectuales,.  Las manifestaciones mas comunes de esta etapa que se caracteriza por la decadencia psíquica puede  dividirse en tres áreas, al menos, a saber: a) Síntomas Psíquicos: Empieza para Legrand de Saule, la etapa médico legal de la parálisis general progresiva, en la que no son infrecuentes las conductas antisociales, falta de pudor y vagancia (como describe el propio historial, y las observaciones de sus amigos,. No es infrecuente, que este cuadro, se vea acompañado de tres manifestaciones sub sindromáticas características, que suelen solapar el cuadro y que son, a saber: a) Melancólica: No son infrecuentes los estados de neuroastenia, y de precisión, pudiendo incluso en algunos casos llegar al suicidio (las depresiones fueron compañeras eternas del sabio alemán); b) Forma de comienzo maníaco: Se trata de personas con gran cantidad de ideas y vigor psíquico, sensación completa de bienestar, lo que los lleva a planear grandes negocios y cometer excesos de toda índole (lo que plantea un diagnóstico diferencial). A veces pueden llegar a algún éxito financiero, pero la mayoría de las veces, sucumben en el desastre, además el déficit físico no se hace esperar, por lo que suele solaparse mucho con la forma melancólica. Se diferencia de la manía o bipolaridad tipo I (como le llaman ahora) en que en medio de su expansión presentan lagunas de memoria sumamente severas, y en el juicio una marcada incoherencia, como así también una movilidad de ideas, que aún siendo de grandeza llevan en todos sus actos el sello demencial (Amheguino). Con respeto a la demencia son los signos físicos los que facilitan el diagnóstico. Si bien ésta suele ser la forma de comienzo mas frecuente, se solapa mucho,  dado que es raro que consulten en este período, y por otro lado, no es infrecuente que el derrumbe físico, y la movilidad ideatoria los haga virar desde la melancolía al delirio franco muchas veces; c) Forma de comienzo delirante: El matiz delirante se suele solapar con la forma anteriormente descripta pues es de tipo megalómano. El sello para diferenciar una forma maníaca, de una forma netamente delirante entonces está dado por su conducta proba. Esto es que se vuelven incapaces de poder valorar el valor de las cosas: Así todo empieza en el plano psíquico empiezan por realizar grandes proyectos, formulan cosas que tienen un alcance mayor que el que suelen pretender, así creen tener una posición financiera que no tienen, y no es rato que adopten en esos casos una conducta de acuerdo a su estado megalómano, reglando dinero, o malgastándolo con opulencia.

bethoven El mal de los Italianos, es el mal de los Españoles. El primero como en toda peste fue culpar, así por lo menos sucedió hasta fines del siglo pasado entre Españoles e Italianos respectivamente. Así se culpaban mutuamente ambas naciones  por ser Legión, pero el punto era intermedio, probablemente muchos ambos tenían razón dados que muchos navíos que fueron enviados a Indias, bajo Insignia Española, lo hicieron por medio de navegantes Italianos, dado que, el Norte de Italia poseía intrépidos navegantes siendo la mas reciente adquisición de Carlos I (rey de España). Si alguien no me cree que vuelva a los registros y tome nota de que Cristofalo Colombo era Genovés, pero como no había originalmente tratamientos eficaces para la sífilis, era mejor culpar lo que estaba lejos. De todos modos ambos erraban, a su vez, así el sacerdote español Francisco Delicado escribió Legno de la India sobre el uso de Guaiacum en el tratamiento de la sífilis (en realidad parece que vino de América). Estas observaciones fueron muy importantes dado que mismo sufrió de sífilis. Otro remedio común era mercurio: el uso de el cual dio lugar al refrán “una noche en los brazos Venus conduce a un curso de la vida encendido Mercurio”.Era maneras múltiples administradas incluyendo por vía oral y frotándolo en la piel. Uno de los métodos más curiosos era la fumigación, en la cual colocaron al paciente en una caja cerrada con su cabeza que se pegaba hacia fuera. El mercurio fue colocado en la caja y un fuego fue comenzado debajo de la caja que hizo el mercurio vaporizarse. Era un proceso grueling para el paciente y el lo más menos posible eficaz para entregar el mercurio al cuerpo. Mientras que la enfermedad se entendía mejor, tratamientos más eficaces fueron encontrados. El primer antibiótico que se utilizará para tratar enfermedad era arsénico- contener la droga Salvarsan, convertido adentro 1908 por Sahachiro Hata mientras que trabaja en el laboratorio de Premio Nobel ganador Paul Ehrlich. Esto fue modificada más adelante en Neosalvarsan. Desafortunadamente, estas drogas no eran el 100% eficaz, especialmente en última enfermedad. Había sido observado que algo que desarrollan altas fiebres se podría curar de sífilis. Así, por un breve tiempo malaria fue utilizado como tratamiento para la sífilis terciaria porque produjo fiebres prolongadas y altas.

Esto era considerada un riesgo aceptable porque la malaria se podría tratar más adelante con quinina cuál estaba disponible en aquel momento. Este descubrimiento fue defendido cerca Julio Wagner-Jauregg, que ganó 1927 Premio Nobel para la medicina para su trabajo en esta área. La malaria como tratamiento para la sífilis era generalmente reservada para la última enfermedad, especialmente neurosífilis, y entonces seguido por Salvarsan o Neosalvarsan como terapia ayudante. Estos tratamientos finalmente fueron dejados obsoletos por el descubrimiento de penicilina, y su extenso fabricación después Segunda Guerra Mundial sífilis permitida curar con eficacia y confiablemente. Así que como diría el Negro Fontova todo empezó gracias una manga de hijos de su madre….Los hermanos Pinzones ¡jajaj! – Como dice siempre este blog: Peor es nada.

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Publicado enero 26, 2011 por gabrieldaruich en Psiquiatría Clásica

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