Paranoias VI. Las paranoias benignas (subparte a)   Leave a comment

 

image004 En este mes venimos viendo paranoias intentamos hacer clasificaciones artificiales, o mejor dicho geográficas, que nos permitan acercarnos a la distribución y el significado de las paranoias, así concluimos que había procesos crónicos, semi sistematizados y defectuales incluyendo en ellos a las parafrenias (como una forma de paranoia frustrada, o mejor dicho, como un intermedio entre la paranoia y la esquizofrenia). De hecho para Kreapelin la paranoia era un concepto mas complejo pues estaba en continuidad con tendencias de la personalidad, por ende, era una construcción delirante crónica pero coherente y comprensible, sistematizada, extensiva (abarcaba tanto el mundo de los objetos como del yo) y con un núcleo vigoroso (Irreductible a la argumentación e inconsciencia del delirio) y era generada un mecanismo normales o subnormales, a saber: el interpretativo, solo utilizando en forma moderada algunos auxiliares como las intuiciones, y como luego describió Freud, proyección de sus propias creencias en el otro, pero solo de forma secundaria y como un reforzamiento de su propio movimiento centrífugo, que para Kreapelim no eran curables, y los clasificaba según su temática: megalomanía, celos, misticismos, hipocondrías, autoacusación, influencia y reivindicación (creo que me olvido el querellante, pero no recuerdo si lo describió él). Sin embargo en la última edición, es decir la póstuma, menciona casos que pudieron llegar a la curación: Por un lado se ponía en duda si eran cuadros tan estancos y si la temática era una buena punta de flecha para su estudio; por otro lado si la paranoia era una constitución propia de la personalidad, la siguiente conclusión es que eran cuadros que tenían un desarrollo complejo, y que probablemente, lo que usualmente veía Kraepelin quien era un médico de manicomio eran los casos graves. En consecuencia si estas creencias iban abriendo paso era porque el delirante resignaba su vida afectiva, en función de un sistema de creencias fundamentales que pasaban a ser su fe, su creencia y su centro de acción, y recordando a Heráclito hay una cita image008de él que reza: “Lo que se opone se une: de las cosas diferentes nace la más bella armonía”.

Pero nadie como Puccini para dejarnos no hacer interpretaciones apresuradas, la armonía es recóndita. Así en esa ópera el amante de Tosca, Mario erige esa bella aria contra el sacristán que ridiculiza a su objeto de amor, así muestra como la idealización y la construcción delirante de la existencia es hija de nuestros propios deseos. Por eso recomendamos al lector escuchar Tosca completa (y no solamente el Aria que Linneo) se trata de un gran melodrama trágico, que transcurre un trasfondo histórico y político particular , donde los caracteres de los personajes están hábilmente delineados psicológicamente. Es una historia de engaños y dudas. Nada parece honesto y directo; incluso el amor es perturbado por los celos: inclusive hasta los personajes secundarios como el mencionado sacristán y los guardias también actúan en forma deshonesta.El uso inadecuado de los objetos y las situaciones se utiliza sistemáticamente para crear una atmósfera asfixiante de duda y sospecha. Incluso algo tan definitivo como la ejecución de Mario resulta una "falsa simulación". Así nuestra Tosca se va mostrando como una personalidad débil, que rescinde su vida a la frivolidad: siendo musa del arte y amante de su pintor., pero lo interesante de la obra es como esta persona ante ciertas situaciones peculiares logra a su amante enfrentarlas y rearmar su personalidad. Sin embargo siendo que las buenas intenciones son forzosamente castigadas ella muere tirándose al vacío ante el fusilamiento simulado de su amante Mario. En consecuencia muchas veces el delirio tiene factores interpersonales (Al igual image005que en otras tragedias, especialmente en Shakespeare) es esencial lo que la persona desarrolla.

  Hicimos este apartado, y seguiremos haciendo muchos de estos, para ilustrar como un delirio puede acompañarse de una bella melodía y una compleja intuición, pero aún mas, es una construcción que va haciéndose poco a poco en la constitución misma del dasein (sí mismo) siendo el constituyente óptico que define la estructuración de la persona, el yo y su mundo. Desde ese entonces lo que va a interesar a los psiquiatras esta motivación psicógena del delirio, este carácter reactivo de la construcción delirante, que serán denominados como formas “benignas” (nunca documenté bien si Kreapelin utilizó este término en verdad). Estas formas “benignas” van ser las formas “d´emblee” de los Franceses (delirios agudos polimorfos) y los delirios alucinatorio agudos. Sin embargo es un alemán Kretschmer quien da el puntapié con el deliro sensitivo de autorreferencia, conocido por los alemanes como paranoia sensitiva, puesto que se producía una superposición de rasgos

Recóndita Armonía – Placido Domingo

paranoides y sensitivos, que predisponían a una “delicada sensibilidad, extraordinaria impresionabilidad, con tendencias a concepciones pesimistas de la vida. Estas condiciones los hacen parecer por momentos tímidos, y por otro orgullosos y autosuficientes (Goldenberg hablaría de falsa autosuficiencia). Así como Tosca ante una dificultad en la vida (un problema político, una disputa entre pares, como en la ópera) estas personalidades se empujan a una condición de vida enervante donde las preocupaciones excesivas, lleva a construcciones anticipatorias de la realidad, con una concomitante disminución del análisis de situación con lo que se creen las condiciones necesarias para la construcción de un delirio basado en desarrollos interpretativos, en base a una personalidad oscilante, en ocasiones, como se trata de una reacción puede que no soporten la tensión y la vía de descarga fantasmática sea insuficiente, en tales ocasiones el pasaje al acto es la moneda de pago ante la realidad amenazada (Mario siendo fusilado), en consecuencia, pueden intentar matarse. Desde un punto de vista dinámico lo que se ve es una identificación masoquista, con un objeto sádico, por medio del cual pueden externalizar mociones reprimidas, este es el carácter proyectivo por medio de identificaciones parciales, que son típicas de la denominada paranoia benigna, por eso muchos autores actuales las comparan con los micro episodios psicóticos de los pacientes limítrofes. La próxima veremos como esto va a llevara a autores como Kleist a encontrar formas de paranoia por un lado; mientras que otros van a empezar a ver en la paranoia una constitución de la personalidad, un formación caracterológica típica. En consecuencia la paranoia es lo contrario del arte, pues es un conocimiento, una interpretación, y quizá del arte sea una bella intuición de la cual los lectores de ciencia están exentos, tal como dice el aria al final: El arte, en su misterio, las diversas bellezas, mezcla y confunde mas, en el retrato de ella, mi único pensamiento, eres tú, ¡Tosca: eres tú!

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Publicado febrero 9, 2010 por gabrieldaruich en Psiquiatría Clásica

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