La disociación pasiva (Kernberg)   Leave a comment

 

Una de las principales contribuciones de O. Kernberg (1976) es la de haber descrito un estado de disociación en el recién nacido, que allende las dificultades que este presenta para distinguir entre un adentro, y respectivamente un afuera (que es presentificado como expreriencias externas, o internas). Paradojicamente el infant puede distinguir entre las experiencias que le hacen sentir bien , y aquellas que le hacen sentir mal: por lo que la disociación pasiva sería, para este autor un estado particular que como factor positivo tendría la integración de las buenas experiencias, puesto que en su aspecto negativo dicha estructura presenta más sensibilidad por las experiencias vivenciadas como malas, por ende, esto favorece una horizantilización del material psíquico, en el sentido de una disociación específica que se orientaría a crear una integridad a perceptiva (lo placentero) ahí donde el lactante tendería a la fluctuación perceptiva (bastardillas propias, comentario propio).

A medida que empieza a distinguir lo externo de lo que es externo la disociación adquiere un contenido activo: puesto que el peligro de fusión entre lo bueno y lo malo se acercan demasiado, por sentido mismo se entiende entonces que los contenidos disociados en forma negativa (malos) pueden destruir a los endebles construcciones buenas. Por lo que en esta etapa activa se daría un trabajo complejo de fusión entre la representación subjetiva, por un lado, y la presentificación dual del objeto de modo de lograr una fusión que permita por principio de realidad fusionar lo bueno y lo malo. A diferencia de Guntrip, o bien Kohut para Kemberg la fusión del sí mismo, y por otro lado. la representación del objeto siempre aparecen juntos, y tentativamente culminarían en la fusión de un superyo arcaico con un ideal de yo con lo que se lograría la maduración del super yó. Allende el concepto puede parecer débil ya que un superyo cohesivo, no necesariamente implican un yo maduro, y por otro lado, el super-yo(en especial en cohesión con el ideal de yo) puede ser un tanto regresivo. Kernberg es un autor muy leído, y es ese tipo de autores que matizan su teoría con una interesante experiencia clínica y práctica que muchas veces es lo mas valioso de una lectura clínica.

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Publicado febrero 15, 2008 por gabrieldaruich en Psiquiatría Clásica

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